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Cuáles son los síntomas del síndrome del emperador

Por Laura Ruiz. Actualizado: 16 enero 2017
Cuáles son los síntomas del síndrome del emperador
Imagen: readwrite.com

Al momento de criar a un niño resulta muy importante recordarle constantemente quién es el padre y quién imparte la disciplina en casa. Pero ¿qué ocurre cuando el pequeño no lo entiende y es él quien das las órdenes y controla todo en el hogar? Este es el típico caso de los niños dictadores o tiranos, una conducta conocida como el síndrome del emperador. Si tu hijo se ha vuelto más autoritario y controlador de lo normal, puede ser que esté padeciendo esta conducta, por eso en unComo.com te explicamos cuáles son los síntomas del síndrome del emperador para que lo descubras.

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Pasos a seguir:
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Es importante dejar muy claro en la dinámica familiar quiénes son los padres y quiénes los hijos. Cuando en casa este rol no queda claro y no se establecen normas y reglas básicas de comportamiento y disciplina, entonces es común que se dé lugar a la aparición de un niño tirano, un pequeño que sabe controlar y manipular a todos a su alrededor con tal de que se lleven a cabo sus deseos.

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Los terapeutas han estimado que son varias las causas o escenarios que pueden favorecer el desarrollo de un niño con el síndrome del emperador. Entre ellas destacan:

  • Padres muy permisivos que desean complacer a su hijo siempre para que sea feliz.
  • Ausencia de normas básicas y disciplina en el hogar.
  • Formas de crianza y disciplina muy distinta entre ambos padres. Ya sea que los padres estén juntos o separados, la manera de administrar la disciplina y los criterios de crianza deben estar en sintonía, de lo contrario el pequeño aprenderá pronto a cuál de los dos padres puede manipular.
  • Más común en hijos únicos.
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Durante el primer año de vida del pequeño es normal que todos a su alrededor estén siempre listos para complacerlo. Sin embargo a partir de esta etapa los padres deben comenzar a establecer reglas y normas de disciplina para que el pequeño entienda que no todo puede ser como y cuando desea.

A medida que el niño comienza a desarrollarse podrá también colocar en palabras su frustración, rabia y molestia. A la edad de 5 años los pequeños ya hablan perfectamente, se mezclan con otros niños de su edad y también aprenden a controlar sus rabietas, pero en el caso de los niños con síndrome del emperador este proceso no ocurre, por lo que los estallidos de ira, ansiedad y frustración son muy frecuentes y comunes.

Cuando los padres comienzan a ceder frecuentemente ante las pataletas con el fin de acabar con ellas, el pequeño descubre que es posible conseguir siempre lo que desea. Si esta situación continúa el niño se convertirá en un tirano y posteriormente en un adolescente conflictivo y muy difícil de controlar.

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Los síntomas del síndrome del emperador pueden variar de un niño a otro, sin embargo existen conductas similares que pueden ser más o menos intensas dependiendo de la edad del pequeño. Así encontramos los siguientes rasgos:

  • Ansiedad, frustración y estallidos de rabia frecuentes, incluso en lugares públicos o frente a otras personas.
  • Autoritarismo, cuando el niño pide algo desea ser complacido enseguida, de lo contrario se desata una pataleta. Imponen de forma constante su voluntad: se hace lo que ellos digan.
  • Egoísmo, les cuesta compartir sus cosas con otros niños o personas.
  • Sentido de pertenencia exagerado, creen que todo lo que les rodea es suyo y piensan que siempre se deben complacer sus necesidades o peticiones.
  • Exigen mucha atención de sus padres o de quienes les rodean, además consideran que todo gira entorno a ellos.
  • Problemas para relacionarse con otros niños o con otras figuras de autoridad. Esto se evidencia especialmente durante los primeros años escolares, en los que el pequeño no se adapta bien al grupo y la dinámica. Falta de empatía.
  • No respetan las normas, las discuten constantemente.
  • No muestran sentimientos de culpa cuando son castigados. Al recibir disciplina manipulan a sus padres para que se sientan culpables por impartir autoridad.
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Ante un niño con síndrome del emperador, resulta importante actuar lo antes posible, pues en la medida en la que se discipline más temprano conseguiremos mejores resultados. Así lo recomendable es:

  • Establecer reglas y normas claras dentro y fuera del hogar.
  • Que ambos padres estén sintonizados respecto a la crianza del pequeño, no debe haber un eslabón más fuerte y uno más débil.
  • Establecer una rutina clara para el niño, esto ayudará también a fijar normas pues el pequeño no puede hacer lo que desee siempre.
  • Al momento de imponer disciplina o castigos los padres deben estar firmes. Si se decide un castigo el mismo siempre debe cumplirse.
  • Ofrecerle al niño la oportunidad de tener un rol activo en la familia desarrollando determinadas actividades según su edad, esto facilitará la creación de una rutina y el establecimiento de normas. En nuestro artículo cómo enseñar a mi hijo a ser responsable en el hogar te damos algunas ideas.
  • Ante una pataleta, lo recomendable es no ponerse al nivel del niño. Son los padres quienes imparten la disciplina y las normas y el niño debe comprender que por más que grite o se altere esto no cambiará.
  • Compensar al niño cuando haga algo correcto, finalice con éxito una tarea importante o cuando cumpla un objetivo.
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Es importante entender que no es posible cambiar el comportamiento de los niños de un día para otro, se trata de un proceso largo al que hay que dedicar energía y firmeza. Si es necesario se puede buscar la ayuda de un terapeuta o psicólogo infantil.

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