Compartir

Cómo evitar malas compañías

Por Remedios Gómez Alonso. Actualizado: 16 enero 2017
Cómo evitar malas compañías

Si tienes un hijo adolescente, es posible que esté en esa fase vital en la que los amigos son lo más importante del mundo. Las amistades son la base de su vida y de muchas decisiones que toman, lo preocupante es cuando ese círculo de relaciones amistosas afecta de forma negativa a sus decisiones y actos. Cuando tu hijo empieza a comportarse de forma inadecuada influido por esas influencias perniciosas, es hora de tomar medidas. En este artículo de unComo.com te damos útiles consejos para saber cómo evitar malas compañías.

También te puede interesar: Cómo identificar a un falso amigo
Pasos a seguir:
1

Para empezar, debes comprender que la adolescencia es una etapa muy complicada, está llena de cambios físicos, emocionales y hormonales. Es un momento en el que se pasa de ser un niño a un joven, la personalidad se va conformando y se define la identidad propia. El grupo de amigos de un joven es algo crucial y marca la socialización para pasar a la edad adulta. Así que si tu hijo empieza a tener compañías que impliquen una mala influencia, deberás tomar cartas en el asunto. Es una situación algo delicada, pero no imposible de tratar y con una serie de consejos seguro que lo gestionarás con maestría.

2

Debes tener claro que las amistades de tu hijo/a adolescente van a tener un impacto negativo o positivo en todos los aspectos de su vida: estudios, comportamiento, valoración personal, hábitos, rendimiento, en su tiempo libre, en la relación con cada uno de los miembros de la familia... Es decir, en absolutamente todo. Así que es un tema que como madre, padre o educador debes tener muy presente.

Lo primero y fundamental es que no te pongas a la defensiva. Si te pones en contra de las amistades de tu hijo, no conseguirás nada. Y es más, puede que logres el efecto contrario y en su deseo de marcar su propia autoridad y dominio, se reafirme todavía más.

Cómo evitar malas compañías - Paso 2
3

Como hemos comentado, es muy importante que no adoptes una actitud muy clara en contra de las amistades de tu hijo. Si te enfrentas a él, lo más normal es que todo empeore. Puede que incluso empiece a verlos más aunque intente ocultarlo. Tampoco es buena idea que optes por castigarlo para que no quede con sus amigos. Con estas formas de evitar las malas compañías, tu hijo no entrará en razón. Una buena recomendación es que no te entrometas en su círculo de amigos. Habla con tu hijo, mantén la cercanía, demuestra que te importa lo que opina, sus inquietudes y nunca le prohíbas que siga viéndoles.

4

Si deseas que tu hijo deje de ver a esos amigos que tan mal le influyen, procura no nombrar a ninguno de ellos, no personalizarlos. Cuando hables con él, basta con que menciones que son malas compañías o que no son una influencia buena. No intentes insistir, es decir, debes ayudar a que tome la decisión correcta por su cuenta. Debe llegar él solo a las conclusiones más beneficiosas, puedes intentar desviar un poco la atención de esas influencias negativas potenciando otras relaciones. Todo esto sin presiones y siempre respetando su poder decisión.

Cómo evitar malas compañías - Paso 4
5

Recuerda que aunque tu hijo tenga unas amistades que no son apropiadas ni positivas, no quiere decir que sean amigos para toda la vida. Muchas veces, este tipo de relaciones vienen y van sin mayor trascendencia. Lo que debes hacer es ser su apoyo y aconsejarle. Verás como con el paso del tiempo se dará cuenta de lo que es mejor para él. Se percatará sin presiones de que ese grupo de amigos no tiene nada que ver con su forma de ser y pensar.

Puedes encontrar más consejos como estos en el artículo Qué hacer si no me gustan los amigos de mi hijo.

Cómo evitar malas compañías - Paso 5

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo evitar malas compañías, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Amistad.

Escribir comentario sobre Cómo evitar malas compañías

¿Qué te ha parecido el artículo?

Cómo evitar malas compañías
1 de 4
Cómo evitar malas compañías

Volver arriba