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Cómo afecta la energía nuclear al medio ambiente

Por Pablo García. Actualizado: 16 enero 2017
Cómo afecta la energía nuclear al medio ambiente
Imagen: www.lajornadanet.com

La energía nuclear es probablemente la más polémica de todas las fuentes de energía disponibles hoy en día. A pesar de ser una técnica altamente eficiente y económica en comparación con otras, y relativamente limpia respecto al resto de combustibles fósiles, sigue creando rechazo entre la sociedad. La razón es las consecuencias desastrosas que puede provocar un accidente en una central, ya sea por una explosión o por un fenómeno natural como un terremoto. Te contamos a continuación cómo afecta la energía nuclear al medio ambiente.

Dióxido de carbono

Uno de los argumentos esgrimidos por los defensores de la energía nuclear es que su producción en las plantas nucleares no supone una emisión de dióxido de carbono a la atmósfera. Si bien es cierto que este proceso es más limpio que por ejemplo el de una central térmica convencional, también es verdad que para extraer el uranio y para transportarlo hasta las centrales se produce un consumo de dióxido de carbono que también hay que tener en cuenta.

Residuos nucleares

El principal problema que encierra la energía nuclear, junto con el del miedo a los potenciales accidentes, es qué hacer con los residuos que se generan. Estos pueden durar durante miles y miles de años y conservar su poder radiactivo, por lo que deben estar a buen recaudo, encerrados en los llamados cementerios nucleares, que son una salida a corto plazo pero no una solución definitiva, teniendo en cuenta el tiempo que deben estar bajo tierra y aislados por completo hasta que no supongan una amenaza para las personas y para el medio ambiente.

Accidentes

A pesar de haberse producido relativamente pocos accidentes en centrales nucleares, el impacto de uno solo de estos sucesos supone una verdadera catástrofe. En el imaginario colectivo está el accidente de la central de Chernóbil, en Ucrania, y el más reciente de Fukushima tras el tsunami que arrasó la costa japonesa en 2011. La exposición de las personas, animales y plantas a grandes cantidades de radiación es mortal a medio y corto plazo, dependiendo de la intensidad de la misma, produce enfermedades como el cáncer y malformaciones, y se transmite a través de la cadena alimentaria, contaminando cultivos y animales.

Las verdaderas consecuencias de un accidente nuclear de esas magnitudes no se sabe con exactitud hasta que, años después, se pueden valorar todos los daños producidos en el entorno. Además, no se circunscriben al entorno inmediato de la central, ya que los escapes radiactivos tras un accidente nuclear pueden viajar largas distancias por el aire o por el agua, dependiendo de donde se produzca el vertido.

El temor a un accidente, aunque las posibilidades sean muy bajas gracias a todas las medidas de seguridad, es una de las principales causas del rechazo que las centrales nucleares suelen generar allá donde se implantan. Ese mismo miedo se extiende a la posibilidad de que un atentado grandes proporciones o un fenómeno natural como un terremoto provoquen asimismo un gran desastre.

Enfriamiento del agua

Los sistemas de enfriamiento del agua que se utilizan para evitar el recalentamiento de las centrales suponen también un cierto perjuicio para el medio ambiente, ya que precisan grandes cantidades de agua del mar o de ríos, que a menudo arrastran a fauna acuática. Al devolver este agua a su medio natural, pueden producirse también aumentos de temperatura que perjudiquen a los animales y plantas acostumbrados a vivir en ese medio.

Aspectos positivos

La energía nuclear, no obstante, también posee virtudes que la hacen tan atractiva a fin de cuentas para muchos países, a pesar del recelo que generan. Es mucho más barata que otras fuentes y genera grandes cantidades de energía, y además es la que menos dióxido de carbono emite a la atmósfera durante su proceso de producción en la central (solo superada en limpieza, y a poca distancia, por la energía eólica). Asimismo las centrales nucleares ocupan muy poco espacio en comparación con toda la superficie que necesitan los huertos solares o eólicos, las centrales hidroeléctricas o algunas plantas de biomasa.

El debate, bastantes décadas después de la puesta en marcha de la primera central, sigue estando presente en la sociedad, a veces con más intensidad y otras con menos, pero sin resolverse de forma definitiva.

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2 comentarios
Su valoración:
Wiggetta
Hay más webs sobre la energía nuclear?
Su valoración:
Isaias
Es superior útil, esto me ayudará a hacer el trabajo de física y química que necesito hacer, muchas gracias

Cómo afecta la energía nuclear al medio ambiente
Imagen: www.lajornadanet.com
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